Cuando decides instalar placas solares en casa o en tu empresa, hay una decisión que nadie te cuenta bien: elegir la modalidad de autoconsumo. No es solo un trámite. Es la elección que determina qué pasa con cada kWh que tus paneles generan y que tú no consumes en ese momento.

El Real Decreto 244/2019 regula el autoconsumo en España y establece cuatro modalidades distintas. Cada una funciona de forma diferente y encaja mejor con un perfil de consumidor. Voy a explicarte las cuatro sin tecnicismos, y al final te doy una tabla para que elijas la tuya en menos de dos minutos.

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modalidades legales de autoconsumo en España (RD 244/2019)
100%
de la factura puede cubrirse con compensación de excedentes en los mejores casos
25 años
de vida útil media de los paneles, así que la elección importa a largo plazo

La pregunta clave antes de instalar

Antes de entrar en cada modalidad, la pregunta es esta: ¿qué quieres que pase con la energía que generas pero no usas?

Esa energía sobrante se llama excedente. Y hay básicamente dos caminos: que no salga a la red (sin excedentes) o que sí salga y te genere algún tipo de retorno (con excedentes). A partir de ahí, dentro de "con excedentes", tienes tres variantes según cómo y a qué precio se valora ese retorno.

Esto depende mucho de tu perfil: si consumes mucho durante el día, si tienes una pyme o un gran consumidor, si quieres simplicidad o maximizar el retorno económico. Vamos uno a uno.

Modalidad 1: autoconsumo sin excedentes

En esta modalidad instalas un dispositivo antivertido que impide físicamente que la energía sobrante salga a la red. Lo que produces, lo consumes. Lo que sobra, se corta.

Parece una limitación, pero tiene su lógica. Es la opción más sencilla administrativamente: no necesitas ningún contrato con la distribuidora para gestionar excedentes, ni medidor bidireccional, ni trámites adicionales con la comercializadora.

¿Cuándo tiene sentido? Cuando tu consumo durante las horas de sol es alto y constante: fabricas, tienes maquinaria, tienes un negocio con horario diurno, o has combinado la instalación con baterías que absorben todo lo que sobra. En esos casos, el excedente es mínimo o inexistente, y el antivertido no te cuesta nada en la práctica.

Si tienes mucha producción pero poco consumo durante el día —el caso típico de una vivienda donde no hay nadie por las mañanas—, esta modalidad no es la mejor opción. Estarías tirando energía.

Modalidad 2: con excedentes acogida a compensación simplificada

Aquí los excedentes sí se vuelcan a la red, y a cambio recibes una compensación económica que se descuenta directamente de tu factura. No te ingresan dinero: te reducen lo que debes pagar.

Es la modalidad más extendida en hogares y pequeñas empresas, y por eso merece explicación detallada. Para poder acogerse a ella, la instalación debe cumplir dos condiciones: potencia instalada inferior a 100 kW y que el excedente sea inferior al consumo anual total (no puedes producir más de lo que consumes en el año).

El precio al que se valoran tus excedentes lo negocia tu comercializadora. Puede ir desde unos pocos céntimos por kWh —lo que ofrecen las grandes eléctricas— hasta precios mucho más competitivos si negocias en grupo. En Flow, por ejemplo, negociamos colectivamente para conseguir mejores condiciones de compensación para nuestros usuarios.

¿Cuándo tiene sentido? Cuando tienes una instalación residencial o una pyme de menos de 100 kW, quieres simplicidad en la facturación y prefieres que los excedentes te descuenten en factura en lugar de gestionarlos por separado. Es la opción recomendada para la mayoría de los hogares.

Modalidad 3: con excedentes no acogida a compensación simplificada

Aquí los excedentes también van a la red, pero en lugar de compensarse en factura, se venden directamente en el mercado eléctrico. El productor o el representante comercial los liquida al precio de mercado (OMIE), lo que en la práctica implica un proceso de facturación independiente y más burocracia.

Esta modalidad tiene sentido principalmente para instalaciones grandes: comunidades energéticas, grandes industrias, parques solares o instalaciones de más de 100 kW donde la compensación simplificada ya no está disponible por normativa.

También puede interesar a quien quiere maximizar el retorno y tiene capacidad de gestionar la liquidación mensual, o a quien ya trabaja con un aggreador o representante en el mercado mayorista.

¿Cuándo tiene sentido? Instalaciones superiores a 100 kW, grandes consumidores con excedentes significativos o quienes quieren participar activamente en el mercado eléctrico. No es para el usuario residencial medio.


La modalidad que eliges el día de la instalación puede cambiarse más adelante, pero conlleva trámites. Mejor elegir bien desde el principio con la información correcta.

Modalidad 4: autoconsumo colectivo

Esta es la modalidad más nueva y, en mi opinión, la que tiene más futuro. Permite que varios consumidores compartan la energía de una misma instalación fotovoltaica, aunque no estén en el mismo edificio —siempre que estén conectados a la misma red de distribución dentro de un radio razonable.

El funcionamiento es así: la instalación genera energía y, mediante un acuerdo de reparto, cada participante recibe una proporción de esa generación. Los excedentes pueden acogerse a compensación simplificada o venderse en el mercado, según lo que elija el colectivo.

Esto abre la puerta a las comunidades energéticas locales: vecinos de un barrio, empresas de un polígono, inquilinos de un edificio de pisos sin tejado propio... todas personas que no podrían instalarse paneles individuales pero sí pueden beneficiarse de una instalación compartida.

¿Cuándo tiene sentido? Cuando hay varios consumidores interesados en compartir una instalación, cuando no se puede instalar en el propio inmueble (alquileres, pisos sin tejado disponible) o cuando se quiere crear una comunidad energética de barrio o municipio. En Flow trabajamos precisamente en este modelo: negociación colectiva para que más gente acceda a mejores condiciones energéticas.


Cuál te conviene: tabla de decisión rápida

Aquí va la síntesis. Tres preguntas te llevan a la modalidad correcta.

Tu situación Modalidad recomendada Clave
Alto consumo diurno, baterías, o quieres máxima simplicidad Sin excedentes Tipo 1
Hogar o pyme < 100 kW, quieres descuento en factura sin complicaciones Con excedentes — compensación simplificada Tipo 2a
Instalación grande (> 100 kW) o quieres liquidar en mercado mayorista Con excedentes — precio de mercado Tipo 2b
Varios consumidores comparten instalación, comunidad de vecinos o barrio Autoconsumo colectivo Colectivo

Para la inmensa mayoría de hogares españoles, la respuesta es la modalidad 2a: compensación simplificada. Si produces menos de lo que consumes en el año y tu instalación es menor de 100 kW —lo cual es casi siempre el caso en una vivienda unifamiliar—, es la que más ahorro te da con menos gestión.

¿Puedo cambiar de modalidad más adelante?

Sí, pero conlleva trámites. El cambio de modalidad requiere comunicarlo a la distribuidora y, en algunos casos, a la comunidad autónoma. No es un proceso complicado, pero tiene plazos y puede tardar semanas o meses en hacerse efectivo.

Por eso es importante elegir bien desde el principio. Si instalas sin excedentes y luego cambias de hábitos de consumo —te compras un coche eléctrico, teletrabajas y ahora estás en casa durante el día— puede que te compense hacer el cambio a compensación simplificada. Pero implica gestionar el trámite.

Algo que mucha gente no sabe: la modalidad la elige el titular del punto de suministro, no el instalador. Si tu instalador te deja en una modalidad por defecto sin explicarte las opciones, puedes cambiarla. Es tu derecho.

+40%
más de ahorro puede suponer elegir compensación simplificada frente a sin excedentes en un hogar con perfil de consumo nocturno

Qué hacer ahora

Si ya tienes instalación y no sabes en qué modalidad estás, compruébalo en tu factura o llama a tu comercializadora. Si estás pensando en instalar, antes de firmar nada calcula cuál es tu curva de consumo: cuándo consumes más, si estás en casa durante el día, si tienes o planeas tener baterías o coche eléctrico.

Y si quieres que te ayude a calcularlo o a negociar una mejor compensación de excedentes, escríbeme directamente. En Flow llevamos tiempo haciendo exactamente eso: ayudar a hogares y empresas a elegir mejor y pagar menos.